Hoy he estado en el barrio de San Basilio, hemos hablado con jóvenes y mayores, a pie de calle como venimos haciendo.
La realidad de la Región, a pesar de las cifras y mentiras de Rajoy en su debate, es que muchísimos pensionistas murcianos y murcianas intentan que sus nietos vayan a la universidad, teniendo que elegir entre la matrícula o los medicamentos por culpa del copago farmacéutico .
Los socialistas tenemos la garantía de lo que hicimos en el Gobierno, siempre subimos las pensiones mínimas en un 53 por ciento, incluso cuando el IPC era del 18, es decir, subían mas las pensiones mínimas que lo que marcaba el IPC.
Para los pensionistas murcianos la situación es más difícil que en el resto de España, porque el PP no solo ha tocado la hucha de las pensiones que los socialistas dejamos cargada, sino que han quitado la cotización de las personas mayores que tienen paro de larga duración.
Lo que Rajoy está intentando hacer es meternos miedo para que vayamos a hacernos un plan de pensiones privado, en lugar de saber que la garantía de las pensiones públicas está ahí para todos los murcianos y murcianas.
Pero el 20 de diciembre es posible cambiar esto y lo tenemos que hacer desde el PSOE. Ciudadanos en la Región de Murcia no apoyó la moción que el Partido Socialista presentó en la Asamblea Regional para retirar el copago a pensionistas. Está claro quién es la alternativa a Rajoy.
El gobierno de Rajoy pretende aprobar por la puerta de atrás y sin ningún tipo de consenso con el resto de fuerzas políticas ni con la comunidad científica un tema tan importante como la Agencia Estatal de Investigación que debería contar con un acuerdo de estado.
Nos parecen muy malas formas democráticas que, disueltas ya las Cortes y a 40 días de las elecciones generales, Rajoy intente ahora hacer los deberes cuando ha estado tres años incumpliendo la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.
Afortunadamente desde el PSOE nos hemos comprometido a cambiar con consenso el modelo de Agencia Estatal para la Investigación a partir del 20 de diciembre.
Durante estos últimos 4 años el Gobierno de Rajoy ha marcado una legislatura negra en el ámbito del conocimiento y de la ciencia y ahora, en el último momento, en el tiempo de descuento, pretende aprobar una Agencia Estatal para la Investigación que tenía que haber sido aprobada hace tres años.
Ayer fue un día muy emocionante. Pedro Sánchez nos acompañó en la Región de Murcia. Después de visitar Cartagena donde dimos un paseo por su centro histórico y comercial y pudimos hablar con muchos vecinos y vecinas, tuvimos el honor de contar con él en el mitin de Cieza. El futuro presidente del Gobierno, por el que por sus venas corre sangre murciana (su abuelo era de Lorca), por lo que vamos a tener el primer presidente murciano.
Pedro es el único candidato que puede ofrecer las tres cosas que necesitan los españoles, es el único capaz de garantizar la regeneración de la política desde la limpieza, garantizar la recuperación de la economía de una forma justa, y de recuperar las políticas de igualdad que nunca debieron dejar de estar en la agenda del gobierno. No hay ningún otro candidato que conozca tan a fondo esta Región tan maltratada y que la pueda poner en su sitio. En un año y medio, Pedro ha estado muchas más veces en la Región de Murcia que Rajoy.
Pedro, nunca va a defraudar a los vecinos de esta tierra, que está muy maltratada porque las políticas de la derecha han hecho mucha mella, especialmente en los últimos cuatro años de Rajoy. Por eso se va a tener que esforzar mucho para poner esa Región donde se merece, porque no me resigno a que haya 500.000 murcianos y murcianas en riesgo de pobreza. Presentamos un plan de empleo de choque para que no hubiera ni una familia con todos sus miembros en paro de larga duración, pero los diputados del PP votaron que no.
Si Rajoy sigue no habrá cambio. Si Rajoy y Rivera suman mayoría no habrá cambio. El único capaz de traer el cambio es Pedro Sánchez.
Esta semana se han disuelto las Cortes Generales, y acaba esta larga y dura legislatura para millones de personas en nuestro país y tan dañina para nuestra democracia.
Mirando cuatro años atrás me viene a la memoria la primera vez que llegué al escaño del Congreso de los Diputados. Es difícil transmitiros la impresión de una joven murciana como yo cuando me senté en el escaño y miré hacia arriba. Esa sensación de vivir la responsabilidad del peso de la historia y de pertenecer al poder legislativo de nuestro país es de las más emocionantes que he tenido en mi vida.
Desde aquí, este pequeño espacio, quiero reivindicar la labor que hacemos los parlamentarios y parlamentarias. En esta legislatura prácticamente no hemos tenido voz y tengo la impresión de que nuestro trabajo no ha sido conocido en general por la ciudadanía. Es algo que me preocupa, porque la ciudadanía tiene derecho a saber qué hacen o no hacen sus representantes. Por eso, me he esforzado tanto en rendir cuentas sobre si cumplía o no cumplía los compromisos que adquirí con mis vecinos y vecinas de la Región de Murcia y con los votantes socialistas en la anterior campaña electoral en noviembre de 2011. Por eso he mantenido actualizada siempre mi agenda pública y he tratado de explicar, tanto en las redes sociales como en este blog, y también en la calle y en los municipios de mi Región, todo lo que he hecho en mi labor parlamentaria.
La interminable pesadilla que hemos vivido estos 4 años se ha acabado. Se abre un nuevo tiempo. De cara a la próxima legislatura vamos a tener un parlamento mucho más vivo, estoy convencida, gracias a que el PP no va a tener una mayoría absoluta aplastante y no van a poder aplicar el rodillo que les caracteriza.
Para mí el problema no ha sido la democracia en sí misma (hay que hacer reformas democráticas, por supuesto, y ese es uno de nuestros retos), sino la aplicación que el PP suele hacer de ella. Y en este nuevo tiempo estoy segura de que podremos hacer muchas de las cosas que en esta legislatura no se han podido conseguir, muchas de ellas son compromisos firmes del PSOEy que sacaremos adelante, como son la reforma del Reglamento del Congreso, una mayor apertura y transparencia de las Cortes a los ciudadanos y ciudadanas, el escaño 351, mayor protagonismo del poder legislativo, entre otras.
El próximo 20 de diciembre nos jugamos mucho. Nos jugamos tener un presidente del Gobierno del siglo XXI como Pedro Sánchez, con una sensibilidad generacional, pero sobre todo que conoce perfectamente lo que está sucediendo en nuestro país a nivel social, político y económico, o quedarnos en el pasado, quedarnos en el blanco y negro de Rajoy. Tú eliges.
www.presidenciables.es
Ha sido un verdadero placer poder compartir labor parlamentaria con mis compañeros y compañeras. He aprendido muchísimo estos cuatro años y he conocido gente magnífica muy entregada que creía de verdad en lo que estaba haciendo para mejorar la vida de las personas, a pesar de todas las dificultades. A todos ellos les deseo mucha suerte y éxito. También quiero daros las gracias a quienes me habéis seguido más de cerca y habéis sido parte activa de mi trabajo diario.
Se adivina una legislatura esperanzadora. Es el momento de sumar fuerzas para un nuevo tiempo en España. Estoy convencida de que ésta será la legislatura de las oportunidades. Me gustaría contar contigo.
Hoy el gobierno ha aprobado la adjudicación de los nuevos canales de TDT, a propuesta del ministro de Industria José Manuel Soria.
Con ello el PP quiere dejar atado y bien atado el panorama televisivo antes de las elecciones por puro interés partidista.
El PP ha cocinado la estrategia audiovisual y la concesión de los canales en plena precampaña y a dos meses de las elecciones, lo que evidencia una intencionalidad y una actitud claramente antidemocrática, partidista, sectaria y monolítica por parte del Gobierno, que a pesar de haber dispuesto de varios años ha acondicionado su decisión al calendario electoral, tanto para iniciar el concurso como para fallarlo, en plena campaña electoral y a tan solo dos meses de las elecciones.
Esta autorización adolece de graves deficiencias, que lo deslegitiman por varias razones. Desde su convocatoria este proceso se produce en base a la sustracción y reducción de la oferta del servicio público de radiotelevisión.
Es además contraria a diversas directivas, al Tratado de la Unión Europea, a la Ley General Audiovisual y va contra las propias bases del concurso, que abogan por la competencia y el pluralismo, al tiempo que ha denunciado el que no exista ningún informe previo de una autoridad reguladora como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Rajoy culpó a las televisiones de su batacazo electoral de mayo y ahora intenta acallar a las televisiones y amenaza a los medios de comunicación que lo denuncian, como ha hecho en los últimos días el ministro de Industria. Pero esto no les va a servir de nada, porque su problema no son las televisiones, sino la corrupción que envuelve al Partido Popular, sus retrocesos en derechos y libertades y sus malas políticas.
La política audiovisual de Rajoy y del PP no se hace pensando en la pluralidad, en los intereses comunes y en el derecho a la información veraz de la ciudadanía. Miran solo por sus intereses partidistas y electorales, y prueba de ello es lo que vienen haciendo toda esta legislatura con la manipulación de RTVE y otras televisiones públicas autonómicas, lo que es muy grave en un Estado de derecho y en un país democrático. Antepone el amiguismo, incluso, a la preparación técnica de algunas de las ofertas que han obtenido un canal, ya que a duras penas reúnen los requisitos exigidos en la convocatoria.
Las únicas televisiones privadas que realmente se han consolidado en nuestro país son las que se concedieron en la etapa socialista, y la diferencia abismal que hay entre el PSOE y el PP en cuanto a calidad democrática y a respeto a la pluralidad.
El PP han convertido la Marca España en precariedad, ultratemporalidad y salarios de pobreza gracias a su reforma laboral injusta.
Pero los socialistas derogaremos la reforma laboral en cuanto lleguemos al gobierno y vamos a transformar el Estatuto de los Trabajadores, para volver a recuperar el empleo estable.
Puedes ver nuestra propuesta de nuevo Estatuto de los Trabajadores y Trabajadoras en nuestra web: www.empleodigno.psoe.es
La ciencia debe ser una cuestión de Estado y una prioridad para cualquier gobierno, y así lo creemos desde el PSOE. Para cambiar España y avanzar debemos recuperar el talento perdido. En la pasada legislatura conseguimos ser la novena potencia científica mundial y ahora creemos fundamental impulsar la recuperación, incorporación y consolidación del talento científico para ofrecer oportunidades para que los investigadores puedan retomar su carrera investigadora en España.
Leyendo la prensa, escuchando las tertulias políticas, viendo las conversaciones en las redes sociales y las encuestas, queda muy claro que Pedro Sánchez estuvo certero, contundente en su análisis de la realidad en el Debate sobre el Estado de la Nación, mostró un indiscutible liderazgo y en lo único que le ganó Rajoy fue en en agresividad y demagogia.
Pero ante todo y lo más importante es que ganaron los ciudadanos y ciudadanas cuando su voz estuvo representada en el Congreso, no precisamente por el Presidente del Gobierno sino por Pedro Sánchez, que habló de la España real, de las dramáticas vivencias por las que están atravesando millones de personas en nuestro país. A diferencia de lo que contó Rajoy que estaba en otro planeta y alejado de la realidad, mintiendo una y otra vez.
Esos dos datos sólo certifican que el Presidente del Gobierno no está legitimado porque no hace más que faltar a la verdad en todos los asuntos de importancia. Por eso no tiene la fortaleza suficiente para sacar a España de la crisis en el momento de mayor debilidad de nuestro país.
Os dejo el artículo:
Cambiar el estado de la Nación
El estado de la Nación es crítico. Realmente creo que esta es la opinión de la mayoría de españoles, no sólo de mi partido. Sin embargo, Rajoy no parece ser consciente de la situación, así lo acredita el país que dibujó el pasado miércoles.
Ha sido la primera vez que asisto en el Congreso de los Diputados al debate sobre el Estado de la Nación, el primero de Rajoy tras catorce meses de gobierno, y, desgraciadamente, escuché a un Presidente alejado de la realidad, autocomplaciente e, incluso, con altas dosis de soberbia. Es difícil comprender la euforia que mostraban los parlamentarios del PP en sus escaños en contraste con el aumento del desempleo que sufrimos, los desoladores niveles de pobreza, el problema de los desahucios, agravado cada día, y tantas otras cuestiones. La gravedad de la situación no está para ciertos espectáculos. El impacto de la crisis económica y las medidas aplicadas -también las no aplicadas- en este último año han hecho que ningún aspecto de la vida de la ciudadanía haya ido a mejor. Por todo eso no fue un debate más, y si sumamos que el Gobierno está afectado directamente por las publicaciones sobre los casos Bárcenas y Gürtel, lo hacen mucho más extraordinario. A pesar de todo actúan como si nada sucediera, como si huir hacia adelante ocultara la cruda realidad.
En este debate, desde el PSOE no nos podíamos dedicar, simplemente, a valorar la labor del Ejecutivo, pues la ciudadanía la conoce y la sufre. Nuestra posición fue de rechazo absoluto a las medidas injustas puestas en marcha, medidas que han sido elección del Presidente del Gobierno y que eran remediables, pero, por supuesto, también fue la de plantear nuevas alternativas e ideas, sin complejos por lo hecho anteriormente, haciendo uso del legítimo derecho a rectificar por lo que mi partido hizo mal o no hizo.
Es innegable que la crisis económica ha derivado o dado relieve a otras crisis, una social, otra institucional y la territorial, resulta de necios mirar para otro lado como si no existieran. Es urgente que el gobierno las afronte, dejando a un lado reformas puramente ideológicas que no hacen más que profundizarlas. Es preciso que Rajoy rectifique sus posiciones equivocadas y, lo que es peor, injustas para con la ciudadanía.
Entre nuestras propuestas unas prioridades: el crecimiento y el empleo, pues el paro es la madre de casi todos los males. Por eso, planteamos otra vez un Pacto por el Empleo que suponga una rectificación de la brutal reforma laboral y por acometer medidas para incentivar la contratación, bonificando las cotizaciones sociales a pymes o destinando la mitad de lo recaudado por la lucha contra el fraude al fomento del empleo.
Por supuesto que hay que controlar el déficit, pero esto no solo se hace recortando gasto, también se consigue incrementando ingresos, pero no de cualquier forma. Es necesario acometer urgentemente una reforma fiscal integral que acerque el tratamiento de las rentas del trabajo y del capital, que establezca un impuesto a las grandes fortunas, que revise la tributación del ahorro y que reforme, profundamente, el impuesto de sociedades.
La sociedad española ha cambiado mucho desde 1978, tanto que ya la mayoría de españoles no tuvimos la oportunidad de votar la Constitución. Esto muestra la necesidad de actualizarla, de abordar reformas democráticas desde la base del acuerdo para fortalecer nuestro Estado y las instituciones que nos representan. Por eso, planteamos, con seriedad, una reforma constitucional para avanzar hacia un Estado más igualitario. Proponemos abordar los cambios necesarios de la Ley de Partidos para hacerlos más democráticos, más transparentes en su funcionamiento y en su financiación. Pero no nos quedamos ahí en la propuesta, reformar la Constitución también para establecer la Sanidad Pública como un derecho fundamental, garantizado la estabilidad a nuestro sistema social, con un porcentaje del PIB dedicado obligatoriamente a ello, al igual que hemos garantizado la estabilidad de las cuentas públicas.
Quizás el debate sobre el estado de la Nación debería de convertirse en el debate para cambiar del estado de la Nación y puede que así nos evitáramos ver a un Presidente debatiendo sobre el pasado de la Nación o valorando el estado de la oposición. Rajoy tiene problemas de credibilidad y, sobre todo, tiene un problema llamado Bárcenas. España, en una situación como la actual, no puede permitirse un presidente temeroso de que un día alguien decida tirar de la manta en lugar de estar preocupado de cambiar el estado de la Nación.