Etiqueta: Ley de la ciencia

  • El PSOE se suma a la campaña "Constantes y Vitales" por la creación de la Agencia Estatal de Investigación

    El PSOE se suma a la campaña "Constantes y Vitales" por la creación de la Agencia Estatal de Investigación

    Me parece esperanzador que la Ciencia tiene una importante repercusión en algunos medios de comunicación y que, cada vez más gente, sea más consciente de los beneficios que aporta a nuestra sociedad la investigación y la innovación.

    «Constantes y Vitales», la campaña de Responsabilidad Corporativa de La Sexta, impulsada junto con la Fundación AXA, nace para potenciar la investigación médica y científica, y ha puesto en marcha una recogida de firmas para solicitar la creación de la Agencia Estatal de Investigación (AEI). Periodistas, actores, actrices y cantantes se están sumando a la campaña, y junto a ellos miles de ciudadanos y ciudadanas. Como no podía ser de otra manera, con mi firma he apoyado esta noble y justa causa.

    Una causa por la que el PSOE lleva peleando más de 3 años en el Parlamento. El gobierno, cumpliendo con la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación de 2011, debería haber aprobado la Agencia Estatal de Investigación antes de junio de 2012. Cosa que ha incumplido, pese a nuestras reiteradas peticiones y exigencias de crear el estatuto de la Agencia y de poner en marcha la misma. Hoy por hoy seguimos sin noticias, anuncios y más anuncios.

    La excusa para vulnerar la normativa no es la coyuntura económica, puesto que la ley establece que «la creación de la Agencia se realizará sin aumento de gasto público, y no se financiará con créditos del presupuesto financiero del Estado».

    La Agencia Estatal de Investigación es un organismo público de obligada creación por la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, impulsada por el anterior gobierno socialista y aprobada por unanimidad en el Congreso en 2011.

    Es de suma importancia para nuestro sistema de ciencia e innovación ya que está orientada al fomento de la generación del conocimiento en todas las áreas del saber mediante el impulso de la investigación científica y técnica.

    Sus principales cometidos son gestionar los programas o instrumentos que les sean asignados por el Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica o por el Plan Estatal de Innovación, y contribuir a la definición de los objetivos de dichos planes y colaborar en las tareas de evaluación y seguimiento de los mismos. Así como la evaluación para la comprobación de la justificación de ayudas y de la realización de la actividad científica.

     

    En nuestra pelea por que el gobierno nos devuelva lo que nos ha quitado a la comunidad científica y por que cumpla con la ley, también hemos firmado un compromiso de Estado con la comunidad científica y con todos los grupos parlamentarios menos el PP. Un acuerdo parlamentario por la investigación, el desarrollo y la innovación promovido por el Colectivo Carta por la Ciencia.

    Hemos recogido este compromiso tanto en nuestros documentos programáticos como en nuestras diversas iniciativas parlamentarias.

    Cumpliremos con cada uno de los puntos incluídos en ese acuerdo cuando lleguemos al gobierno.

     

    Nuestro compromiso con la Ciencia y la Innovación es indiscutible, tanto por lo que han hecho los gobiernos socialistas como por nuestra labor de oposición.

    Como responsable de Ciencia del PSOE y como científica siempre apoyaré toda iniciativa ciudadana, privada o pública que sirva para impulsar un sistema científico mejor en nuestro país y cuya finalidad sea la de alcanzar una salida justa de la crisis, y un desarrollo económico y social sostenible, que tapice de futuro, esperanza y desarrollo nuestra sociedad.

    Aquí puedes leer más sobre el tema:

  • Para cambiar España tenemos que recuperar el talento perdido

    La ciencia debe ser una cuestión de Estado y una prioridad para cualquier gobierno, y así lo creemos desde el PSOE. Para cambiar España y avanzar debemos recuperar el talento perdido. En la pasada legislatura conseguimos ser la novena potencia científica mundial y ahora creemos fundamental impulsar la recuperación, incorporación y consolidación del talento científico para ofrecer oportunidades para que los investigadores puedan retomar su carrera investigadora en España.

    (más…)

  • La Ley de la Ciencia sustituye las becas de investigación por contratos

    El proceso de debate de la Ley de la Ciencia, Tecnología y la Innovación empieza con el anteproyecto y empieza bien.

    El 12 de marzo irá a Consejo de Ministros y cuando todo el debate parlamentario termine, espero que con un gran consenso político, el sistema de ciencia, tecnología e innovación saldrá reforzado y con un mejor marco.

    Os dejo el artículo que escribí sobre esto para la sección «Con los ojos abiertos» de la verdad:

    Apostar por la ciencia: becas por contratos.

    Un becario de investigación es una persona que decide dedicar su vida a la ciencia. Una persona que aporta valor añadido a nuestro país y que, en la mayoría de los casos, es becario durante demasiados años y con demasiadas incertidumbres. Es un tema que conozco muy de cerca y, desde aquí, quiero reconocer mi admiración por aquellos que deciden seguir esa dura tarea con gran vocación. En todos los casos no llega el triunfo, no siempre llegan las suficientes oportunidades pero el tesón y la paciencia de estas personas aportan finalmente resultados muy positivos para nuestra sociedad.

    El Gobierno de Zapatero dio un gran paso para mejorar la situación de precariedad de los jóvenes investigadores con el Estatuto del Personal Investigador en Formación, pasando de cuatro años de beca sin prestaciones sociales al sistema conocido como 2+2: dos años de beca con seguridad social y dos de contrato laboral.

    Somos conscientes de lo importante que es mejorar las condiciones de los jóvenes investigadores para atraer talento. La vocación científica es una tarea dura que requiere muchas cualidades, y sin duda, es justo que consigamos que tengan una vida laboral más estable, que se les aseguren ciertas garantías.

    Ahora, el anteproyecto de la esperada Ley de Ciencia, Tecnología y la Innovación propone mejorar la estabilidad en la carrera científica sustituyendo el sistema de becas por contratos con todas las prestaciones sociales para jóvenes investigadores en su etapa predoctoral. Se introducen varios cambios para mejorar la carrera científica, haciéndola más estable y basada en méritos. Una carrera que consiga formar, retener y atraer más talento científico; lo que siempre hemos pedido.

    Esta es una de las principales novedades del proyecto de Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación que presentará el Gobierno de España en marzo. Este texto adapta nuestra normativa a una realidad muy distinta a la que teníamos en 1986 cuando se aprobó la primera ley con el consenso de todos los grupos políticos. La ley de 1986 ha contribuido a que nuestro sistema de ciencia, de investigación y desarrollo haya crecido de forma vertiginosa. Desde entonces el panorama ha cambiado mucho: la comunidad científica se ha multiplicado por seis, los recursos públicos a I+D+i se han incrementado muy considerablemente, y, además, estamos plenamente integrados en el Espacio Europeo de Investigación. Es el momento de ir más allá, de intensificar una línea bien marcada desde 2004 de apuesta por la ciencia.

    Es imprescindible dar un nuevo impulso en un entorno donde la innovación y la transferencia del conocimiento cobren aún más protagonismo. Un entorno donde nuestra comunidad científica e investigadora, uno de los valores más importantes de nuestro país, puedan desarrollar su trabajo de manera más eficiente y dispongan de nuevos instrumentos de gestión y cooperación como la nueva Agencia Estatal de Investigación que se plantea.

    Uno de los retos del anteproyecto de ley es la mayor coordinación y conexión de los sistemas regionales de I+D+i. En nuestro Estado, con las autonomías, es imprescindible disponer de nuevos instrumentos de gestión y cooperación con otras administraciones que permitan mejorar la eficiencia del esfuerzo que se hace. Como es imprescindible el respeto entre administraciones para alcanzar grandes acuerdos necesarios. Desgraciadamente no siempre es así, al menos, en nuestra Comunidad Autónoma. El victimismo del Gobierno regional no nos permite liderar los acuerdos necesarios para nuestra Región (desde la escuela 2.0 hasta la puesta en marcha de las infraestructuras científico-técnicas singulares); prefieren partidismo a acuerdos, prefieren este victimismo para enmascarar su propia inoperancia y hacer oposición al Gobierno de España desde las instituciones. Espero sinceramente que esa actitud cambie y consigamos el consenso político necesario en temas cruciales para la Región.

    En definitiva, en el cambio de modelo económico la importancia de la educación, la formación, la ciencia y la tecnología, la apuesta por el conocimiento y la transferencia hacia la productividad son claves fundamentales. Y para eso hay que cuidar más a los agentes implicados, para salir fortalecidos de la crisis debemos valorar más el conocimiento generado por nuestra comunidad científica y tecnóloga ya que contribuyen al desarrollo social y progreso económico del país.

    Educación, innovación y ciencia frente la crisis. Acuerdos y cooperación para salir juntos de ella.

  • La Ley de la Ciencia sustituye las becas de investigación por contratos

    El proceso de debate de la Ley de la Ciencia, Tecnología y la Innovación empieza con el anteproyecto y empieza bien.

    El 12 de marzo irá a Consejo de Ministros y cuando todo el debate parlamentario termine, espero que con un gran consenso político, el sistema de ciencia, tecnología e innovación saldrá reforzado y con un mejor marco.

    Os dejo el artículo que escribí sobre esto para la sección «Con los ojos abiertos» de la verdad:

    Apostar por la ciencia: becas por contratos.

    Un becario de investigación es una persona que decide dedicar su vida a la ciencia. Una persona que aporta valor añadido a nuestro país y que, en la mayoría de los casos, es becario durante demasiados años y con demasiadas incertidumbres. Es un tema que conozco muy de cerca y, desde aquí, quiero reconocer mi admiración por aquellos que deciden seguir esa dura tarea con gran vocación. En todos los casos no llega el triunfo, no siempre llegan las suficientes oportunidades pero el tesón y la paciencia de estas personas aportan finalmente resultados muy positivos para nuestra sociedad.

    El Gobierno de Zapatero dio un gran paso para mejorar la situación de precariedad de los jóvenes investigadores con el Estatuto del Personal Investigador en Formación, pasando de cuatro años de beca sin prestaciones sociales al sistema conocido como 2+2: dos años de beca con seguridad social y dos de contrato laboral.

    Somos conscientes de lo importante que es mejorar las condiciones de los jóvenes investigadores para atraer talento. La vocación científica es una tarea dura que requiere muchas cualidades, y sin duda, es justo que consigamos que tengan una vida laboral más estable, que se les aseguren ciertas garantías.

    Ahora, el anteproyecto de la esperada Ley de Ciencia, Tecnología y la Innovación propone mejorar la estabilidad en la carrera científica sustituyendo el sistema de becas por contratos con todas las prestaciones sociales para jóvenes investigadores en su etapa predoctoral. Se introducen varios cambios para mejorar la carrera científica, haciéndola más estable y basada en méritos. Una carrera que consiga formar, retener y atraer más talento científico; lo que siempre hemos pedido.

    Esta es una de las principales novedades del proyecto de Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación que presentará el Gobierno de España en marzo. Este texto adapta nuestra normativa a una realidad muy distinta a la que teníamos en 1986 cuando se aprobó la primera ley con el consenso de todos los grupos políticos. La ley de 1986 ha contribuido a que nuestro sistema de ciencia, de investigación y desarrollo haya crecido de forma vertiginosa. Desde entonces el panorama ha cambiado mucho: la comunidad científica se ha multiplicado por seis, los recursos públicos a I+D+i se han incrementado muy considerablemente, y, además, estamos plenamente integrados en el Espacio Europeo de Investigación. Es el momento de ir más allá, de intensificar una línea bien marcada desde 2004 de apuesta por la ciencia.

    Es imprescindible dar un nuevo impulso en un entorno donde la innovación y la transferencia del conocimiento cobren aún más protagonismo. Un entorno donde nuestra comunidad científica e investigadora, uno de los valores más importantes de nuestro país, puedan desarrollar su trabajo de manera más eficiente y dispongan de nuevos instrumentos de gestión y cooperación como la nueva Agencia Estatal de Investigación que se plantea.

    Uno de los retos del anteproyecto de ley es la mayor coordinación y conexión de los sistemas regionales de I+D+i. En nuestro Estado, con las autonomías, es imprescindible disponer de nuevos instrumentos de gestión y cooperación con otras administraciones que permitan mejorar la eficiencia del esfuerzo que se hace. Como es imprescindible el respeto entre administraciones para alcanzar grandes acuerdos necesarios. Desgraciadamente no siempre es así, al menos, en nuestra Comunidad Autónoma. El victimismo del Gobierno regional no nos permite liderar los acuerdos necesarios para nuestra Región (desde la escuela 2.0 hasta la puesta en marcha de las infraestructuras científico-técnicas singulares); prefieren partidismo a acuerdos, prefieren este victimismo para enmascarar su propia inoperancia y hacer oposición al Gobierno de España desde las instituciones. Espero sinceramente que esa actitud cambie y consigamos el consenso político necesario en temas cruciales para la Región.

    En definitiva, en el cambio de modelo económico la importancia de la educación, la formación, la ciencia y la tecnología, la apuesta por el conocimiento y la transferencia hacia la productividad son claves fundamentales. Y para eso hay que cuidar más a los agentes implicados, para salir fortalecidos de la crisis debemos valorar más el conocimiento generado por nuestra comunidad científica y tecnóloga ya que contribuyen al desarrollo social y progreso económico del país.

    Educación, innovación y ciencia frente la crisis. Acuerdos y cooperación para salir juntos de ella.