Etiqueta: Educación

  • El modelo universitario del PP es la Desigualdad

    Hoy en el Pleno he interpelado a Wert sobre la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales. Le he exigido que derogue el decreto de reforma de la ordenación de las enseñanzas universitarias (decreto 3 más 2) que provoca desigualdad en el acceso a la universidad, en los contenidos y la formación, y en la empleabilidad de los jóvenes españoles, y le he pedido una vez más que se vaya.

    Como no lo va a hacer, porque no escucha a nadie y su manera de hacer política es la imposición, le exigimos al menos que permita que las universidades cobren lo mismo por los masters que por los grados, porque ahí es donde se oculta el verdadero motivo por el que imponen este decreto, que va a incidir en la desigualdad de oportunidades.

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  • Exigimos a WERT la retirada del 3+2

    reunioncrue

    Hoy nos hemos reunido con el Comité Permanente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), encabezado por Manuel José López, presidente y rector Universidad de Zaragoza para buscar soluciones contra el decreto 3+2.

    Nuestro Secretario General, Pedro Sánchez, ha exigido hoy al Gobierno que retire el decreto de grado, el llamado 3+2, con el que pretende ocultar que las titulaciones tengan duraciones distintas dependiendo de la Universidad.

    Hemos reclamado al Gobierno que retome la senda del acuerdo y el diálogo con la comunidad universitaria y en especial con la Conferencia de Rectores y le hemos solicitado un informe al Consejo de Universidades sobre los resultados de la vigente ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, y que promueva en el seno de la Conferencia General de Política Universitaria y del Consejo de Estudiantes Universitario una comisión que elabore un informe sobre los efectos de la reforma promovida por el Ministerio de Educación en la financiación pública y privada de las universidades, en la igualdad de oportunidades y en el acceso al empleo de los titulados.

     

  • "Ni sanidad, ni educación, ni pensiones"

    Ni sanidad, ni educación, ni pensiones.

    “Meteré la tijera a todo menos a pensiones, sanidad y educación”, son palabras de Mariano Rajoy muy poco antes de ser presidente del gobierno. Fue de las pocas cosas que afirmó, meridianamente claras, en campaña. Una vez en La Moncloa, el guión de la película que nos habían contado cambió por completo. Lo sabíamos, ya advertimos de que los cortos que estaban proyectando allí donde gobernaban eran como un tráiler, estábamos avisados.

    Algunos dirigentes populares nos acusaron entonces, en campaña, de aplicar la estrategia del miedo, pero trascurrido el tiempo la acción del gobierno es lo que realmente está dando miedo. La realidad supera cualquier idea que hubiéramos podido imaginar en campaña.

    De momento, el plan puesto en marcha supone dejar tirados a los que más necesitan del estado. Más de 40.000 personas han sido sacadas del sistema de dependencia. 600.000 fueron los niños a los que el gobierno dejó sin ayudas al estudio y para libros el año pasado, y 25.000 estudiantes vieron como les quitaban su beca. En materia de pensiones no solo las redujo y congeló -dependiendo del tipo de pensión- el año pasado, sino que ahora está “tocando” las pensiones del futuro. 33.000 millones de euros quieren “ahorrar” con la reforma de las pensiones que proponen. Miles de millones que son ahorrados a base de sustraerlos de las pensiones año tras año, pues mientras que el coste de la vida subirá las pensiones tendrán garantizado que solo lo harán un 0,25% al año, por lo tanto afectará a los pensionistas actuales en el corto plazo, pero no debemos perder de vista que el gran perjuicio llegará cuando los que ahora no lo somos accedamos a nuestra pensión dentro de años. Pasado, presente y futuro unidos por lo mismo, una gran mentira del Partido Popular que nos lastra en lo esencial.

    Y cada día un nuevo golpe, precisamente en educación, en sanidad desde el primer día, ahora también en pensiones. Ayer conocíamos por el BOE, porque la ministra Mato en su última comparecencia no hizo mención alguna, que el gobierno ha aprobado un nuevo copago para los enfermos que reciben tratamiento y medicamentos en hospitales sin que estén ingresados. Hablamos de enfermos que sufren hepatitis, VIH, esclerosis múltiple o cáncer y que reciben tratamientos costosos. Una vuelta de tuerca más en la desigualdad en el acceso a la sanidad, un nuevo paso hacia la injusticia social.

    Alguien podría resignarse, pensando que son “sacrificios” para salir de la crisis, asumidos por un gobierno que quiere conseguir alcanzar el crecimiento económico y la creación de empleo cueste lo que cueste, dándole igual en qué condiciones estaremos, desde un punto de vista social, al final del camino. Pero dudo profundamente que estas medidas sean solo daños colaterales, dudo que para el gobierno, para el partido popular, el cómo sea solo un condicionante y no sea un fin en sí mismo.

    Y es que al tiempo que ellos toman medidas que debilitan los servicios públicos “para salir de la crisis” también están allanando el camino a la sanidad privada, se fomenta la educación privada, tanto básica como superior, y, ahora, la reforma de las pensiones que plantean que hará que los que puedan, ante el miedo de perder poder adquisitivo, contraten planes de pensiones privados. Después de que la especulación urbanística se viniera abajo con la crisis hay que encontrar sustitutos, y qué mejor que especular con la tranquilidad de la gente respecto a su futuro, con el anhelado retiro dorado tras una vida de trabajo, o hacerlo con su salud y la de los suyos, y cómo no, con las esperanzas de dar a nuestro hijos un futuro mejor a través de la formación.

    Las reformas no son tales, son contrarreformas y retrocesos. La derecha ha emprendido un camino ideológico hacia el fin del modelo social basado en la solidaridad y en la igualdad de oportunidades y de derechos con la excusa de la crisis. Me preocupa profundamente lo que supone cada una de estas medidas por los que sufren hoy pero, sobre todo, por las generaciones más jóvenes y por los que vendrán después de nosotros.

    Artículo publicado en el diario La Verdad de Murcia en la sección «Con los ojos abiertos».

     

  • "Ni sanidad, ni educación, ni pensiones"

    Ni sanidad, ni educación, ni pensiones.

    “Meteré la tijera a todo menos a pensiones, sanidad y educación”, son palabras de Mariano Rajoy muy poco antes de ser presidente del gobierno. Fue de las pocas cosas que afirmó, meridianamente claras, en campaña. Una vez en La Moncloa, el guión de la película que nos habían contado cambió por completo. Lo sabíamos, ya advertimos de que los cortos que estaban proyectando allí donde gobernaban eran como un tráiler, estábamos avisados.

    Algunos dirigentes populares nos acusaron entonces, en campaña, de aplicar la estrategia del miedo, pero trascurrido el tiempo la acción del gobierno es lo que realmente está dando miedo. La realidad supera cualquier idea que hubiéramos podido imaginar en campaña.

    De momento, el plan puesto en marcha supone dejar tirados a los que más necesitan del estado. Más de 40.000 personas han sido sacadas del sistema de dependencia. 600.000 fueron los niños a los que el gobierno dejó sin ayudas al estudio y para libros el año pasado, y 25.000 estudiantes vieron como les quitaban su beca. En materia de pensiones no solo las redujo y congeló -dependiendo del tipo de pensión- el año pasado, sino que ahora está “tocando” las pensiones del futuro. 33.000 millones de euros quieren “ahorrar” con la reforma de las pensiones que proponen. Miles de millones que son ahorrados a base de sustraerlos de las pensiones año tras año, pues mientras que el coste de la vida subirá las pensiones tendrán garantizado que solo lo harán un 0,25% al año, por lo tanto afectará a los pensionistas actuales en el corto plazo, pero no debemos perder de vista que el gran perjuicio llegará cuando los que ahora no lo somos accedamos a nuestra pensión dentro de años. Pasado, presente y futuro unidos por lo mismo, una gran mentira del Partido Popular que nos lastra en lo esencial.

    Y cada día un nuevo golpe, precisamente en educación, en sanidad desde el primer día, ahora también en pensiones. Ayer conocíamos por el BOE, porque la ministra Mato en su última comparecencia no hizo mención alguna, que el gobierno ha aprobado un nuevo copago para los enfermos que reciben tratamiento y medicamentos en hospitales sin que estén ingresados. Hablamos de enfermos que sufren hepatitis, VIH, esclerosis múltiple o cáncer y que reciben tratamientos costosos. Una vuelta de tuerca más en la desigualdad en el acceso a la sanidad, un nuevo paso hacia la injusticia social.

    Alguien podría resignarse, pensando que son “sacrificios” para salir de la crisis, asumidos por un gobierno que quiere conseguir alcanzar el crecimiento económico y la creación de empleo cueste lo que cueste, dándole igual en qué condiciones estaremos, desde un punto de vista social, al final del camino. Pero dudo profundamente que estas medidas sean solo daños colaterales, dudo que para el gobierno, para el partido popular, el cómo sea solo un condicionante y no sea un fin en sí mismo.

    Y es que al tiempo que ellos toman medidas que debilitan los servicios públicos “para salir de la crisis” también están allanando el camino a la sanidad privada, se fomenta la educación privada, tanto básica como superior, y, ahora, la reforma de las pensiones que plantean que hará que los que puedan, ante el miedo de perder poder adquisitivo, contraten planes de pensiones privados. Después de que la especulación urbanística se viniera abajo con la crisis hay que encontrar sustitutos, y qué mejor que especular con la tranquilidad de la gente respecto a su futuro, con el anhelado retiro dorado tras una vida de trabajo, o hacerlo con su salud y la de los suyos, y cómo no, con las esperanzas de dar a nuestro hijos un futuro mejor a través de la formación.

    Las reformas no son tales, son contrarreformas y retrocesos. La derecha ha emprendido un camino ideológico hacia el fin del modelo social basado en la solidaridad y en la igualdad de oportunidades y de derechos con la excusa de la crisis. Me preocupa profundamente lo que supone cada una de estas medidas por los que sufren hoy pero, sobre todo, por las generaciones más jóvenes y por los que vendrán después de nosotros.

    Artículo publicado en el diario La Verdad de Murcia en la sección «Con los ojos abiertos».

     

  • Volver a empezar.. otra vez..

    Hay canciones, muchas de anuncios, que nos evocan determinadas épocas del año, también recuerdos.

    Estos días comienza el nuevo curso escolar y me vienen a la cabeza aquellas campañas de Juventudes Socialistas con reivindicaciones «escolares», en las puertas de los coles: Los Libros de Texto Gratis, los portátiles para los alumnos…

    Me he decidido a analizar algunos puntos sobre la importancia de la educación en nuestra sociedad y en estos momentos económicos, contrastando el modelo socialista que aplicamos donde gobernamos con el del PP en mi Región. No hay color. Espero que os guste:

    La respuesta está en la educación.

    El comienzo del curso escolar es una buena oportunidad para analizar la situación de nuestro sistema educativo. La educación es el eje de la igualdad de oportunidades, la garantía de un futuro próspero para nuestra sociedad. Es, sin duda, la mejor inversión de futuro para el progreso y la competitividad, también para la libertad de la ciudadanía. Eso lo tiene meridianamente claro el Gobierno de Zapatero que ha aumentando, año tras año, la inversión en educación (incluidos los últimos de mayor dificultad económica). Suele decir el Ministro Gabilondo que «si invertir en educación puede ser costoso, no hacerlo sale mucho más caro». Como ejemplo, para este curso se destinarán más de 1.200 millones de euros a la convocatoria de becas, un 3,5 por ciento más que el curso anterior; casi un 60% de los alumnos universitarios obtendrán ayudas para la matrícula.

    El Gobierno español está abordando, con el resto de países europeos, el plan de austeridad y reducción del déficit que ya está dando resultados. Esto incluye, entre otras medidas, seguir reduciendo en 2011 el presupuesto de los Ministerios en un 15% de media. Sin embargo, en coherencia, Zapatero ya ha anunciado que se mantienen las inversiones de educación, investigación, desarrollo e innovación. El rumbo está claro, reducción del déficit y apuesta firme por estas áreas para posibilitar el futuro sostenible y competitivo que nuestra sociedad necesita.

    Una de las oportunidades que nos ofrecen la dura situación económica que vivimos es que la ciudadanía mira ahora, mucho más, hacia la formación. Muchos de aquellos jóvenes que abandonaron el sistema educativo, demasiados en los últimos años en nuestra Región, ahora son parados con baja cualificación que contemplan las posibilidades que les ofrece la educación y la formación. El sistema educativo español ha alcanzado este año la mayor tasa de escolarización de toda su historia, 7.750.000 alumnos están cursando enseñanzas no universitarias y 8 de cada 10 jóvenes en España siguen estudiando tras acabar la enseñanza obligatoria, según un reciente informe de la OCDE. En nuestras universidades se ha disparado la demanda de plazas para este curso y la Formación Profesional vuelve a ser una opción.

    Las competencias en materia educativa se transferían a las Comunidades Autónomas hace ya diez años, por cierto, cuando gobernaba Aznar. El estado, la salud de nuestra educación pública no es la misma que en otras regiones. No parece que sea el mejor camino para nuestra educación liderar las tasas de abandono y fracaso escolar del país. No parece que sea el mejor camino el de la masificación de las aulas y un sistema de enseñanza que no atiende a la demanda, ni en primaria o secundaria, FP, ni en centros de adultos. ¡Hasta en eso está superado el Gobierno de Valcárcel!. Con las tasas de crecimiento de paro y desempleo juvenil que sufre la Región de Murcia han dado lugar a que miles de jóvenes se hayan quedado sin plaza para acceder en este curso a los módulos de FP, un año más. Es intolerable esta falta de planificación educativa del gobierno del PP y esta falta de visión de las necesidades de nuestra Región.

    Y como guinda en la política educativa, el rechazo del Gobierno de Valcárcel al proyecto escuela 2.0 con excusas y medias verdades; frenar la digitalización de las aulas y negar al alumnado un portátil y todo lo que conlleva el proyecto (formación, contenidos digitales, conectividad…) es dejar a los escolares murcianos en clara desventaja con el resto de españoles. No hay ningún motivo de peso para haber rechazado este gran proyecto que fue flexible para cada Comunidad Autónoma desde el primer día en su aplicación; es hora de dejar la demagogia a un lado, «hacernos trampas en el solitario» sólo perjudica a los murcianos.

    Esa es la elección del Gobierno regional, del modelo de Valcárcel, no atender lo más importante que tenemos como sociedad, el capital humano: la educación y la formación de nuestra gente. Rechazar la modernidad y la calidad, las oportunidades de presente y futuro. En la educación está la clave del progreso, es el modo de garantizar el talento y la sociedad del conocimiento. Esa es la alternativa que nuestra Región necesita, una educación pública saludable, con una planificación seria, con mayor inversión y con programas reales para estar en la escuela del siglo XXI.